jueves, 6 de mayo de 2010

Biografia de Juan Crisostomo Falcon y Ezequiel Zamora

Juan Crisostomo Falcon

Nació en 1820 en la Península de Paraguaná, antigua provincia de Coro, hoy Estado Falcón. Descendía de una familia acaudalada. Sus padres José Falcón y Josefa Zavarce, le dieron una esmerada educación

Participó en la campaña de la Goajira con el General Santiago Mariño, incursionando sobre la provincia de Maracaibo, donde recibió el nombramiento de Comandante de Armas de la Plaza.

Cuando estaba en Curazao de paso a Caracas, fue informado de que los enemigos de Monagas se habían apoderado de Coro. Inmediatamente se puso en acción derrotando a los sediciosos en La Bacoa. Fue ascendido al grado de Coronel; quedando como jefe de la guarnición de Maracaibo.

Fue trasladado a Coro en 1853, con el mismo cargo. Con el rango de General de Brigada, dirigió las campañas en la región occidental, pacificando los focos de rebelión. En 1857, fue nombrado jefe de armas de Barquisimeto.

Al ser depuesto del mando Monagas, Falcón tuvo una conferencia con el General Julián Castro, jefe del nuevo gobierno, sin llegar a ningún acuerdo. Entre ambos había discrepancias insalvables.

Acosado por el nuevo gobierno, tomó el camino del exilio. Regresó a Venezuela clandestinamente para organizar un levantamiento, volviendo a salir al ser descubiertos sus planes. En la Martinica y otras islas de las Antillas Francesas, se reunió con los liberales emigrados, haciendo los preparativos para una nueva tentativa revolucionaria.

Cuando estalló el movimiento federal de Coro, el 20 de febrero de 1859, dirigido por Zamora y otros liberales, Falcón estaba consiguiendo armas en las Antillas. En julio de 1859, desembarco en Palmasola, lanzando su primera proclama al país. Avanzó hacia el Yaracuy, engrosando su ejército. En la batalla de La Cruz consiguió la primera victoria para los federales. Formaba parte de sus huestes, ese otro gran masón que fue Antonio Guzmán Blanco. Redactaba el periódico "El Eco del Ejército".

Falcón entró a Coro, siguió a Carora, encontrándose con Zamora en La Mesa de Tabasca. Después de reforzar el ejército, se encaminó a Barinas, esperando al enemigo en Santa Inés. Allí se reunieron de nuevo Falcón y Zamora, haciendo los preparativos para la batalla, que culminó con el triunfo de los federales, siguiendo otras victorias en la Sabana, Corozo y Curbatí.

Falcón y Zamora, a paso de vencedores se dirigieron a la Región del Centro. En la batalla de San Carlos murió Zamora. Para Falcón fue un rudo golpe la pérdida de su compañero de armas, sin embargo sobreponiéndose al dolor continuó a Valencia. En Tinaquillo tuvo que cambiar sus planes, al ser informado sobre la superioridad numérica del adversario. Días después se enfrentó a las fuerzas conservadoras al mando del General León Febres Cordero, en la batalla de Coplé, donde fueron derrotados los federales. Falcón partió a Colombia en busca de recursos para continuar la guerra.

Sus gestiones no tuvieron éxito en Colombia, volviendo a Las Antillas. Entre tanto seguía la lucha en Venezuela. Los federales querían otro jefe, Manuel Felipe de Tovar y Pedro Gual, fueron separados del poder. Asumió la Jefatura del Gobierno, el General José Antonio Páez.

Falcón, sin desanimarse por los acontecimientos viajó a Haití y otros países, en busca de armas y recursos. En Curazao organizó una nueva expedición. La jornada estuvo llena de peripecias. Tuvieron que alcanzar a nado la costa venezolana. El 11 de julio de 1861, en Aguaclara lanzó otro manifiesto, comenzando la reorganización de sus fuerzas.

Desde Coro, el General José Antonio Páez, le envió una oferta de paz. Fue concertada una reunión en la Sabana de Carabobo. Conferenciaron Páez y Falcón, sin llegar a un acuerdo. No tardó en desatarse la lucha con más violencia.

Coro cayó en poder de los federales. Falcón triunfante pasó a Barquisimeto y Yaracuy. Para detener el baño de sangre, Antonio Guzmán Blanco, arregló el Convenio de Coche, que fue ratificado por Falcón en Nirgua. Se llevó a cabo una asamblea en La Victoria, donde Falcón fue elegido Presidente Provisional de la República, y Guzmán Blanco, Vicepresidente.

El 24 de julio de 1863, Juan Crisóstomo Falcón entró a Caracas. Había triunfado la idea federal. El 18 de agosto de ese mismo año, hubo un decreto de garantías y se convocaron a elecciones.

Falcón se apartó provisionalmente del mando, viajando a Coro. Regresó a Caracas en 1864. Reunida la Constituyente, le otorgó el título de Mariscal de la República y de Gran Ciudadano de Venezuela. Se separó del poder varias veces. El 7 de junio de 1865 prestó la promesa constitucional.

En 1868, discrepancias internas dentro de su partido, le obligaron a separarse del mando. Monagas se alzó en armas contra su antiguo amigo. Después de los combates de Coro, Falcón se asiló en Curazao, siguiendo viaje a los Estados Unidos y Francia.

Años más tarde los liberales volvieron a triunfar en Venezuela, dirigidos por Guzmán Blanco. El 7 de abril de 1870, Falcón con la salud bastante resentida, se embarcó de regreso a su Patria. Durante la travesía se agravó, desembarcando en la Martinica, donde falleció el 29 de abril de 1870. En 1873, el Congreso venezolano decretó la repatriación de los restos de este insigne hombre público. Fueron inhumados en el Panteón Nacional, con los máximos honores.


Ezequiel Zamora


Militar y político venezolano (Cua, Miranda, 1817 – San Carlos, Cojedes, 1860). Hijo de Alejandro Zamora y de Paula Correa, Ezequiel Zamora recibió una escasa educación

Durante su juventud, su cuñado, el alsaciano Juan Cáspers, lo instruyó sobre la situación social y los movimientos políticos europeos; otro tanto hizo el abogado José María García, quien le dio nociones de filosofía, historia universal y derecho romano.

Ezequiel Zamora se estableció en Villa de Cura, Estado Aragua, donde abrió una tienda de víveres, y pronto amplió el negocio con el comercio ganadero y agrícola, en las poblaciones vecinas de los Estados Guárico y Apure. La lucha por el poder dividió al grupo político dirigente del país, entre el oficialismo, agrupado en torno al general José Antonio Páez, y el liberalismo de Antonio Leocadio Guzmán, que fundó en 1840 el Partido Liberal y su vocero El Venezolano, a través del cual difundía las ideas liberales.

Zamora se convirtió en dirigente regional del naciente partido, y en lector y difusor de la prensa de oposición. La crisis imperante se agudizó a partir de 1843, por lo que los alzamientos espontáneos de los campesinos llevarían a Zamora a asumir su liderazgo.

En 1846 encabezó un levantamiento en la localidad de Gumba, bajo las consignas de «tierra y hombres libres», respeto al campesino, eliminación de los godos y justa distribución de la riqueza, siendo conocido como «General del Pueblo Soberano». Al mando de un ejército campesino libró varios combates victoriosos; capturado, fue condenado a muerte pero se salvó al fugarse de la cárcel.

El presidente José Tadeo Monagas le conmutó la pena, enviándolo al ejército que combatía a los grupos paecistas alzados en armas; Zamora demostró su valor y talento en las batallas de San Carlos, Cabimas, Quisiro y Barinas. Se unió a la Guerra Federal iniciada en Coro en 1859 y dirigida por el general Juan Crisóstomo Falcón. Su ascendencia militar sobre las tropas le permitió desarrollar una campaña exitosa contra las fuerzas centralistas. Obtuvo diversas victorias, y en San Felipe reorganizó la provincia como una entidad federal con el nombre de Estado Yaracuy; continuó hasta Barinas, donde en 1859 recibió el título de Valiente Ciudadano.

Triunfante en la decisiva batalla de Santa Inés, Zamora se dirigió en 1859 hacia el centro del país; en el asalto de la ciudad de San Carlos recibió un balazo en la cabeza que le causó la muerte



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